Seguimiento que convierte experiencia en aprendizaje
Sin reflexión, incluso el acto más valiente se disipa. Propongo un sistema mínimo: notas de un minuto, escala emocional sencilla y microcelebraciones corporales. Al registrar contexto, intención, sensaciones y un aprendizaje, creas capas de evidencia confiable. Con el tiempo, emergen patrones, hipótesis nuevas y un sentido creciente de agencia amable.